Certificación Ambiental Ecoetiquetas (ECA)

La acuicultura de camarón es una de las actividades productivas de mayor crecimiento a nivel mundial y actualmente suple hasta un tercio del camarón comercializado en el mundo. Las granjas están contribuyendo a satisfacer una demanda siempre creciente de camarones, los cuales se exportan desde países en vías de desarrollo hacia los EEUU, la UE y Japón, principalmente.

A pesar de sus ventajas como sistema productivo y el hecho de que contribuyen en la disminución de la presión sobre el recurso marino, las granjas de camarón convencionales han sido muy criticadas debido a sus impactos sobre el ambiente. Algunos de los problemas más serios que presentan son la eliminación de áreas de bosques de manglar u otros tipos de humedales costeros para construir estanques, la salinización de aguas subterráneas o tierras agrícolas, contaminación de aguas superficiales con desechos orgánicos, químicos y antibióticos que provienen de las camaroneras, uso indiscriminado de aguas subterráneas para proveer agua a los estanques, sobre-utilización de especies silvestres de peces para producción de alimento formulado para camarón, la disminución de hembras reproductivas en las poblaciones naturales y la competencia provocada por escapes de organismos de los estanques, los cuales también pueden llevar consigo enfermedades que afecten a otros organismos silvestres.

Los consumidores se han dado cuenta de esta problemática y además han mostrado preocupación por la presencia de sustancias como antibióticos y hormonas de crecimiento en los tejidos de los camarones. Estas sustancias pueden provocar problemas de salud en seres humanos, razón por la cual hay un mercado creciente para productos que puedan comprobar un mayor compromiso ambiental y mayor seguridad alimentaria. Nace así la producción de alimentos a través de la agricultura orgánica.

Siguiendo esta misma línea, se comienza a trabajar en acuicultura orgánica. Las granjas que producen camarones ya sea orgánicamente o a través de responsabilidad ambiental y buenas prácticas, pueden optar y han optado por certificarse con agencias locales e internacionales. Estos productos certificados tienen un mejor precio en el mercado, su demanda ha ido en aumento y tienen entonces una ventaja importante sobre la producción convencional, además de que promueven sistemas de cultivo más sanos, más eficientes y más duraderos.

El presente “manual…..” ha sido elaborado a partir de normativas ya existentes, tanto de buenas prácticas y de buen manejo del cultivo de camarón, como de cultivo orgánico de camarón. Entre estas normas se encuentran “Los principios internacionales para la acuicultura responsable de camarón” (FAO, NACA, UNEP, WB, WWF), -cuyos ocho principios hemos tomado como base en la elaboración del presente documento-, los “Criterios de certificación de productos cultivados” de Friends of the Sea (FOS), los lineamientos de “Buenas prácticas de acuicultura” de ACC (Aquaculture Certification Council), las “Directrices del Sello de calidad certificado orgánico” del IBD (Instituto Biodinámico) de Brasil y las “Normas para la acuicultura orgánica” de Naturland.


Generalidades y Conceptos Importantes

- Las fincas que deseen certificarse no sólo deben tomar en cuenta los beneficios económicos, si no también responder a las necesidades de la sociedad en tres puntos: 1) oferta de productos saludables, b)cuido (protección) del ambiente, c) calidad de vida de los trabajadores de la empresa.
- El período de conversión es el tiempo comprendido entre la implantación del manejo orgánico y la certificación de la producción. El organismo certificador (INCODESO) estudiará cada caso para determinar el tiempo de conversión necesario, pero debe durar al menos un ciclo de vida del organismo en cuestión.
- Es deseable que toda la unidad de producción se convierta a orgánica, sin embargo, si una unidad de producción no se convierte de una sola vez, se debe: 1) demarcar físicamente las unidades orgánicas y convencionales, 2) mantener separada la contabilidad de la parte orgánica y convencional, 3) cada sección debe cumplir las normas que le corresponden según la etapa en la que se encuentra y 4) debe haber un procedimiento escrito con el manejo de cada área, para asegurar que no haya mezcla.
- Se permite que organismos de origen convencional se transfieran a producción orgánica siempre que estos no sean genéticamente modificados.
- Si se descubriera a una finca utilizando cualquiera de las sustancias o químicos prohibidos en este documento, la certificación se le retiraría por un período de dos años.


Principios

Como se mencionó anteriormente, para la elaboración del presente documento, se tomaron en cuenta los ocho principios estipulados en “Los principios internacionales para la acuicultura responsable de camarón” y se integró un noveno principio denominado “Biodiversidad”.